Mobiliario urbano: clave en el desarrollo de ciudades sostenibles

El equipamiento urbano ha progresado notablemente, pasando de satisfacer funciones simples a tener un papel crucial en la planificación de las ciudades actuales. Componentes como asientos, luminarias y contenedores de basura no solo proporcionan confort y servicios esenciales, sino que también ayudan a la sostenibilidad, la inclusión y el incremento de la calidad de vida en las áreas urbanas.

Avances en diseño y materiales

La elección de materiales para el equipamiento urbano es fundamental para asegurar su larga duración y reducir el impacto en el medio ambiente. Emplear materiales reciclados y que puedan reciclarse se ha vuelto una práctica habitual en numerosas ciudades. Por ejemplo, en Logroño se han colocado asientos hechos con plástico reciclado que simulan el aspecto de la madera, mientras que en Valencia se utiliza residuo de hormigón para crear baldosas y otros elementos urbanos. Estas iniciativas no solo fomentan la economía circular, sino que también disminuyen la huella de carbono vinculada a la producción de materiales nuevos.

Además de seleccionar los materiales, el diseño del mobiliario urbano se ha modificado para atender las necesidades de una población variada. La ergonomía y la accesibilidad son factores cruciales en la creación de estos elementos. Por ejemplo, se han ideado asientos con respaldos y apoyabrazos para brindar más confort, y se han incorporado rampas y accesos adaptados en lugares públicos para asegurar que todas las personas, sin importar sus capacidades físicas, puedan usarlos.

Incorporación de tecnología inteligente

Integración de tecnología inteligente

Otro ejemplo son los basureros inteligentes, que vigilan el nivel de desechos en tiempo real y avisan a los servicios de recogida cuando es preciso vaciarlos. Esta tecnología optimiza las rutas de recogida, disminuye los costos operativos y mejora la higiene en las ciudades.

Asimismo, se han creado asientos públicos con puertos de carga USB y paneles solares integrados, permitiendo a los usuarios recargar sus dispositivos móviles con energía renovable. Estas innovaciones no solo brindan servicios adicionales a los ciudadanos, sino que también fomentan el uso de energías limpias y la sostenibilidad.

Aporte a la sostenibilidad y la economía circular

Contribución a la sostenibilidad y la economía circular

El mobiliario urbano sostenible no solo se centra en el uso de materiales reciclados, sino también en la reducción del consumo de recursos y la promoción de prácticas ambientales responsables. Por ejemplo, la instalación de sistemas de recolección de agua de lluvia en estructuras urbanas permite el riego de áreas verdes, contribuyendo al ahorro de agua potable.

Además, la modularidad en el diseño del mobiliario urbano facilita su mantenimiento y reparación, prolongando su vida útil y reduciendo la necesidad de reemplazos frecuentes. Esta práctica no solo disminuye los residuos generados, sino que también optimiza el uso de recursos y reduce los costos asociados.

Fomento de la inclusión y la interacción social

El diseño inclusivo es una prioridad en el desarrollo del mobiliario urbano moderno. Se busca crear espacios que sean accesibles y cómodos para todas las personas, incluyendo aquellas con discapacidades. Por ejemplo, en Pontevedra se ha instalado la «fuente Cisne», diseñada para ser utilizada por personas con movilidad reducida, garantizando que todos los ciudadanos tengan acceso a agua potable en espacios públicos.

Además, el mobiliario urbano se diseña para fomentar la interacción social y el sentido de comunidad. Áreas de descanso, parques infantiles y espacios de ejercicio al aire libre están equipados con elementos que invitan a las personas a reunirse, socializar y participar en actividades recreativas. Estos espacios contribuyen al bienestar físico y mental de los ciudadanos y fortalecen el tejido social de las comunidades urbanas.

Por Elcira Garza

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