Honduras pagó 2.577,2 millones de dólares por importaciones de combustibles en 2023, lo que representa un 5% menos respecto a 2022 debido a la caída del precio promedio internacional, informó este martes el Banco Central (BCH) de ese país.

La compra de combustible y búnker para generación eléctrica en Honduras el año pasado disminuyó en 136,6 millones de dólares respecto a 2022 (2.713,8 millones de dólares), según cifras de la entidad financiera.

La disminución está asociada a la caída del 17,5% en el precio promedio internacional, lo que representó una reducción de 547,7 millones en la factura petrolera y fue compensado por el aumento del 15,1% en el volumen de combustible importado. lo que implicó ingresos adicionales por 411,1 millones de dólares, explicó.

El diésel fue el principal derivado del petróleo importado por Honduras el año pasado con 920,9 millones de dólares, un 8,4% menos respecto de los 1.005,7 millones pagados en 2022, detalló la institución.

Honduras desembolsó 530,9 millones de dólares para la adquisición de búnker, principal materia prima para la generación de energía térmica, lo que significa un 18 % más que los 449,7 millones pagados en 2022, precisó el BCH.

La compra de gasolina superior, por $497,1 millones, disminuyó 9,5% respecto a 2022, cuando fue de $549,2 millones.

Según las cifras, la importación de gasolina regular le costó a los hondureños 388,9 millones de dólares, un 4,6% menos que los 407,8 millones pagados en 2022, agregó el Banco Central.

Señaló además que se compraron $239,2 millones en queroseno y gas licuado para uso doméstico.

El país centroamericano importó el año pasado 26,8 millones de barriles de derivados del petróleo, lo que equivale a un aumento del 15,1% respecto de los 23,3 millones de barriles comprados en 2022, enfatizó.

El organismo incluyó en la factura petrolera la compra de electricidad que Honduras realizó a otros países centroamericanos, que no identificó, por 19,4 millones de dólares, un 12,3 % menos que los 22,1 millones comprados en 2022. EFE