Aviso importante: 8 horas sin luz en estas zonas de Honduras el 12 de diciembre

Diversas comunidades del país enfrentarán interrupciones temporales de energía debido a trabajos de mantenimiento que buscan optimizar la infraestructura eléctrica. Estas acciones forman parte de un plan operativo que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica ejecuta de manera periódica para fortalecer la estabilidad del servicio.

La Empresa Nacional de Energía Eléctrica comunicó que este viernes 12 de diciembre se realizarán cortes programados del suministro eléctrico, como parte de un proceso técnico enfocado en optimizar la red de distribución en la región norte-central de Honduras. A pesar de que para numerosos usuarios estas interrupciones suponen inconvenientes en sus actividades diarias, las autoridades afirman que el mantenimiento preventivo es crucial para evitar fallas más graves, asegurar la seguridad operativa y estabilizar la calidad del servicio en los meses venideros.

A lo largo del año, la estatal eléctrica mantiene un cronograma de trabajos que incluye limpieza de líneas, sustitución de componentes, revisión de equipos y modernización de estructuras que, con el paso del tiempo, sufren desgaste por sobrecarga, factores climáticos o daños fortuitos. El mantenimiento de estas redes es indispensable, especialmente en regiones con alto consumo industrial y residencial, donde cualquier falla puede derivar en apagones prolongados o afectaciones masivas. En esta ocasión, las labores requieren cortes de energía de hasta ocho horas, una medida necesaria para garantizar la seguridad del personal técnico y realizar las mejoras de manera eficiente.

Razones técnicas detrás de los cortes de energía

Cuando se comunican interrupciones programadas, los usuarios suelen tener dudas, especialmente sobre la razón de estas suspensiones. La ENEE aclara que el mantenimiento preventivo es una práctica esencial en cualquier red eléctrica moderna. Las líneas, subestaciones, transformadores y equipos complementarios deben ser sometidos regularmente a inspecciones, limpieza y reemplazos para prevenir fallas inesperadas durante la operación diaria.

Uno de los elementos que más impacta en la necesidad de estas labores es la antigüedad de la infraestructura. Numerosas áreas del país todavía dependen de líneas colocadas hace décadas, las cuales con el paso del tiempo se deterioran, pierden capacidad de carga o sufren daños debido a la corrosión, la humedad, la vegetación invasiva o las tormentas eléctricas. Si no se intervienen a tiempo, estas fallas pueden provocar interrupciones no programadas mucho más prolongadas que las que ocasiona un mantenimiento preventivo.

Un aspecto fundamental es la creciente demanda. El incremento de viviendas, comercios y actividades industriales incrementa la carga en los sistemas, por lo que es necesario ampliar o reforzar circuitos para evitar sobrecalentamientos o caídas de voltaje. Trabajos como la sustitución de secciones de cableado, reconexión de alimentadores, redistribución de cargas o instalación de nueva infraestructura son esenciales para sostener la demanda energética de comunidades que crecen rápidamente.

Además, en áreas donde se observan elevados niveles de vegetación, el mantenimiento abarca la poda de árboles que podrían entrar en contacto con las líneas eléctricas, previniendo cortocircuitos o incendios. Este tipo de tareas exige la suspensión del servicio por seguridad, tanto para los trabajadores como para los residentes de las zonas intervenidas.

La estatal también destaca que los cortes planificados ayudan a mejorar la estabilidad general del sistema, ya que reducen la frecuencia de apagones inesperados. Aunque la suspensión temporal pueda parecer un inconveniente, está orientada a minimizar daños a futuro y garantizar un suministro más confiable, especialmente durante temporadas de alta demanda como las festividades o el verano.

Consecuencias de los cortes programados en la comunidad y acciones preventivas

Las interrupciones eléctricas impactan directamente a hogares, negocios y actividades diarias. Numerosas familias dependen de la electricidad para utilizar electrodomésticos, mantener alimentos refrigerados, cargar dispositivos móviles o conectarse a internet para trabajar y estudiar. Los comercios, por otro lado, necesitan energía para operar maquinaria, sistemas de pago, iluminación o equipos de refrigeración.

Ante estas interrupciones temporales, se sugiere a la población tomar medidas preventivas que contribuyan a minimizar inconvenientes. Entre las más importantes se encuentran desconectar dispositivos eléctricos antes del corte para prevenir daños por sobrecargas al reanudarse el servicio, mantener reservas de agua en hogares con sistemas de bombeo eléctrico y planificar actividades que necesiten energía fuera del horario previsto para las interrupciones.

Los negocios que dependen de refrigeración deben prever el cierre adecuado de equipos para mantener la cadena de frío el mayor tiempo posible. Del mismo modo, quienes trabajan de manera remota deben cargar laptops, teléfonos y baterías portátiles para evitar interrupciones abruptas en sus labores.

En ciertas zonas donde estos trabajos se llevan a cabo, la ENEE habitualmente notifica a las comunidades mediante comunicados oficiales, redes sociales y medios de comunicación, lo que permite a los usuarios prepararse con anticipación. Aunque las interrupciones pueden causar inconvenientes, estar al tanto de los horarios contribuye a reducir la incertidumbre y a planificar actividades importantes fuera del periodo sin energía.

Otra sugerencia crucial es no intervenir en las instalaciones eléctricas durante el corte. Aunque el servicio esté interrumpido de manera temporal, el restablecimiento podría ocurrir automáticamente o anticiparse si las labores finalizan antes de lo planeado. Alejarse de postes, cables o transformadores asegura la seguridad durante estas actividades.

En el caso de negocios o instituciones que poseen plantas eléctricas, es crucial garantizar su mantenimiento y operación adecuada para prevenir daños al encender o apagar los equipos. El uso responsable de estos generadores ayuda a que los establecimientos conserven un nivel básico de funcionamiento sin sobrecargar los sistemas internos.

La relevancia del mantenimiento para asegurar la estabilidad del sistema eléctrico

Más allá de la puntualidad de los cortes anunciados, estos trabajos son parte de un esfuerzo continuo por modernizar la infraestructura eléctrica del país. La estabilidad del sistema depende en gran medida de la vigilancia constante de sus componentes y de la capacidad de anticiparse a fallas antes de que ocurran. Cada intervención preventiva representa una inversión en seguridad, continuidad y eficiencia energética.

En áreas donde la demanda energética se incrementa a gran velocidad, el mantenimiento se transforma en un elemento estratégico fundamental. La expansión de las ciudades, la inauguración de nuevos negocios y el incremento del consumo en los hogares exigen fortalecer la red para prevenir saturaciones. Si la infraestructura no se ajusta a estas exigencias, se incrementan las posibilidades de cortes de energía, variaciones y daños en equipos tanto domésticos como industriales.

La ENEE ha indicado en varias oportunidades que el mantenimiento es una responsabilidad que comparten tanto la institución como los usuarios. Mientras la empresa realiza labores en la red pública, los hogares y negocios deben proteger sus instalaciones internas, evitar sobrecargas y emplear dispositivos de protección como reguladores o supresores de picos de voltaje.

Otro aspecto fundamental es la modernización progresiva de equipos. La incorporación de tecnologías más eficientes permite reducir pérdidas técnicas, mejorar la calidad del suministro y disminuir los tiempos de restablecimiento ante cualquier eventualidad. Estas mejoras resultan esenciales en un país donde los fenómenos naturales, especialmente las tormentas y vientos fuertes, representan un riesgo constante para la infraestructura eléctrica.

Aunque los cortes programados puedan parecer incómodos, su correcta implementación ayuda a prevenir problemas más graves, como fallas masivas, daños en transformadores o interrupciones que podrían prolongarse por días. Gracias a estas acciones, miles de usuarios disfrutan de un servicio más estable y predecible.

Por Elcira Garza

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