Los sueños de Darío eran abrir su restaurante y criar a su hijo
San Pedro Sula, Honduras. Como un hombre trabajador, buen padre, hijo y hermano, fue calificado por sus familiares el chef Darío Humberto Escalante, quien fue asesinado el domingo afuera de una discoteca mientras defendía a su pareja de unos sujetos que acosaban a la joven. Los sueños de Darío eran abrir su restaurante y criar a su hijo de cinco años. "Desde que empezó a trabajar como cocinero y tomó sus cursos, descubrió su talento para el arte culinario y dijo que ya no quería ser futbolista ni ingeniero, sino chef", dijeron ayer sus familiares y amigos. en su velorio,…




